martes, 11 de agosto de 2009

El punto Rojo

Hace 5 años...cuando era una desubicada personita..Y no sabía qué hacer con mi vida....una decisión "errada" y una serie de eventos afortunados...me llevo a mi actual Yo de hoy día.
Después de una temporada de estudios de matemáticas avanzadas y física aplicada a los circuitos eléctricos comprendí que lo mío no era la ingeniería electrónica como yo estúpidamente pensaba.....
Quería hacer cosas...que se movieran y fueran chéveres....pero casi en la mitad del ejercicio estudiantil, descubri que aunque podría hacer encender un bombillo y construir un strober (luz parpadeante que hace las fiestas más animadas) no iba a hacer un robot…si no que me iba a pasar la vida examinando procesos industriales para hacerlos más productivos, y en este instante me dio sueño y deje de estudiar.
Buscando nuevas opciones conocí la publicidad, empecé a leer y me engancho la idea de manejar la gente y crear conceptos vender productos, ver muchas películas donde los publicistas eran como unos dioses de las subculturas urbanas que vendían un chicle mascado reforzó mis nuevas energías y emprendí un nuevo camino, durante este ejercicio…note como los diseñadores eternos esclavos y lacayos chirris de los publicistas eran más felices y más libres , eran los que hacían las cosas, los que tenían el flow, los que plasmaban y hacían entender. Me fascino ese poder eso era lo que yo quería, lejos quedaron mis sueños de construir el próximo transformer, para que armarlo si podía dibujarlo, y cambie de rumbo tan fácil como un velero a la deriva y mi vida se transformo en un arcoíris de ideas y colores mezclados con papel.
Termino la universidad y yo estudiada y aprendida sintiéndome la más creativa de las creativas Salí al mundo real y OH SORPRESA nada era como yo pensaba, los diseñadores no eran dioses, eran esclavos, la creatividad estaba súper subvalorada en la calle, siempre había alguien dispuesto a hacer todo más barato, la guerra del centavo pero en el arte.
Insistí con diferentes opciones, organice eventos, trabaje con animales, clientes corporativos, empresas grandes, mini agencias, FreeLancer y nada me hizo feliz. Disfrutaba mi trabajo hasta que encontraba algo que me picaba y no me dejaba seguir, después de un tiempo descubrir que era.
Se llama mediocridad grafica de cliente, el cliente tiende a perder la razón y a medida que se relaciona con el diseñador cree que ha aprendido en dos semanas lo que a nosotros nos tomo años y noches de trasnocho aprender…..y empieza algo que YO he decidido calificar como el síndrome del punto rojo.
Tú dibujas un punto rojo, es tu punto rojo, tiene algo de ti, el cliente ve un punto rojo y cree que por eso ya entendió todo, al siguiente día haces un punto verde pero al cliente no le trama, cómo pudiste traicionar al punto rojo, el punto rojo comunica el verde no. El punto verde es más pequeño y menos útil, a partir de ese momento pierdes el poder, la corona y a veces la paciencia, mi punto rojo está sustentado por un mundo de información que obtuve tras noches de leer mil teorías de color, el cliente no sabía nada de eso pero hoy día se cree un erudito y en el instante que eso pasa todo lo que hagas tendrá un pero, “mira que hoy en este arte no veo el “punto rojo” “ continua así hasta que uno desea matar al cliente porque cree que aprendió a diseñar y sabe más que vos.
En el diseño hoy día es casi imposible sobrevivir de algo que no sea un cliente corporativo o una agencia, en nuestro país ser diseñador es ser un pobre diablo que redibuja según los deseos de su “patrón” y a veces en contra de su propia estético-lógica.
Hoy esa dinámica ya no me gusto, cinco años después me di cuenta que mi profesión que amo a la que llegue como por arte de magia, es una cortina de humo, una mentira estratégicamente puesta en nuestras cabezas, ser diseñador es una chimba pero…si quieres ser libre….vuélvete artista.
Así si pintas un punto rojo, nadie puede decir un culo…..es ARTE…..

3 comentarios:

MAREÑA dijo...

JAJAJA completamente de acuerdo, qué más puedo añadir? nada...

Anónimo dijo...

Me encanta tu mente*

Anónimo dijo...

:(....
y yo que pienso en ti como una ARTISTA una chimba, no como un diseñador.. ahorrate todo eso y disfrutalo al maximo .. igual nadie ve la vida de los colores que tu la vez.