lunes, 23 de julio de 2007

LIFE IN A LITTLE ROCK

La tierra es una pequeñísima roca en el universo, es invisible comparada con otras estrellas cercanas (a miles de años luz).

Acá en la pequeña roca la vecina del frente barría esta mañana entre dos líneas imaginarias, que ella misma ha colocado, el pedazo de la calle que ella considera suyo, el pedazo que las escrituras de su casa le indican que le pertenece, según el ordenamiento territorial. Uno puede ser propietario de una extensión de tierra microscópica de esta roca enana sobre la que estamos parados y eso le da seguridad y felicidad a miles de personas, que cada día que pasa buscan la manera de acceder a su propiedad, mi casa dicen orgullosos, de interés social que importa, pagará millones en cuotas de mas e intereses pero al fin y al cabo es suya.

Vale la pena en serio estar al pendiente de un “hogar” hecho de modulares de cemento, pequeñas y poco espaciosas cajas de ladrillos con dos cuartos y un baño en obra negra, modeladas todas de la misma manera y aunque la gente podrá cambiarla y pintarla como quiera, nadie puede ir muy lejos porque hay leyes que le impedirán sacar un poco mas el balcón enano que le toco, o extender esa plancha en el tercer piso mas metros adelante. Coartan la originalidad de cada individuo le entregan un espacio muerto y rehecho sacado de un molde imperfecto.

-Mija tranquila que aunque ahora acá no llega la carretera y no hay buen transporte esto en unos 30 años se valoriza-, mientras tanto páguele los impuestos, los servicios, las cuentas, que la gotera empezó a caer, espere hasta verano para que no se dañe la teja, llame al plomero que el tubo gotea, mande a arreglar el contador porque el recibo sale carísimo, pintura cada año y la cuenta aumenta. La plata escurriéndose por el caño y la casa comiéndoselo vivo con recibos vueltas y papeles.

Mientras tanto afuera la roca gira y gira pequeña e insignificante frente a todo lo demás, pero acá abajo hacinados en espacios del tamaño máximo de una casa de interés social esperamos las sorpresas del día a día, algunos quieren separar y escribirse a su nombre un pedacito efímero de este grano de arena espacial, otros mientras tanto quieren recorrerlo, es difícil hacerse a la idea de una vida sin casa propia, un vida sin pagar el recibo preocupado en ves de por los impuesto por el próximo lugar que vera, y las nuevas personas que conocerá, tal vez la casa propia sea la salida fácil en donde la estabilidad esta asegurada y la supervivencia garantizada, siempre con un lugar al que llegar, trabajar como un esclavo será la siguiente cosa que hará por que ahora debe pagarla y mantenerla después llenarla de cosas inútiles que al final terminaran volviéndose basura.

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